Conversando con Nuria del Saz

A ciegas en Manhatan
Nuria del Saz. Dibujo de Virginia Fernández

Nuria del Saz . Dibujo de Virginia Fernández

                       [ Artículo publicado en el nº23 del Boletín Socp-Crmf de San Fernando]

Nuestra sección Entusiamo 2.0 está de enhorabuena al contar con el testimonio excepcional de una gran entusiasta de las tecnologías, en parte por pasión y en parte por necesidad. Hoy conversamos con Nuria del Sanz, presentadora invidente de Canal Sur TV, a la que su discapacidad visual no le ha impedido conciliar sus grandes logros profesionales, familiares y personales, como nos explicó en la Jornadas sobre “Discapacidad y Medios de Comunicación”, celebradas en nuestro Centro el 24 de Octubre de 2013 #DiscapacidadyMMCC , donde tuve la suerte de conocerla, escucharla y recibir una afectuosa dedicatoria de su libro “A ciegas en Manhattan” A ciegas en Manhattan

 

|> Nuestra entrevistada es una mujer valiente, multifacética y apasionada por la vida, en la que viaja sin vista, pero sin pausa y con mucha gratitud. Estoy segura que vais a disfrutar leyendo su experiencia tanto como yo misma, así que ya os dejo con Nuria.

 

|> La experiencia de vida de nuestra interlocutora es atractiva, cautivadora y amplia, así que sólo seleccionaremos algunas temáticas, que en cierta medida envuelven los temas que trata en su libro de viajes por lugares de la costa este de los Estados Unidos.

De tu novela, “A Ciegas en Manhattan” (Ediciones Alfar), donde cuentas la historia de una chica ciega que se lanza a la aventura americana para perfeccionar su inglés, en gran parte de contenido autobiográfico, ¿podrías contarnos cuáles fueron tus aprendizajes más valiosos como viajera invidente? ¿y cómo escritora? ¿sientes que todo tu esfuerzo ha merecido la pena?

Viajar siempre merece la pena. Conocer otras culturas nos enriquece como personas, siempre y cuando lo hagamos con la mente abierta y estemos dispuestos a aprender, a no creernos el centro del mundo. El pueblo americano es hospitalario, mucho, tiene una historia de lucha y superación de obstáculos no muy conocida para nosotros, tienen raíces de muchos otros pueblos y una forma de entender la vida que me gusta. En Estados Unidos el esfuerzo personal cuenta y eso redunda en la colectividad. Soy de la opinión que no podemos pretender una sociedad con ciertos valores si sus individuos no creen en ellos mismos, si no saben que el esfuerzo tendrá su recompensa, y si, por supuesto, no los ponen en práctica. No digo que sea una sociedad perfecta, solo que bajo esa supuesta capa de prepotencia que algunos le atribuyen como nación hay todo un pueblo desconocido que merece la pena descubrir. Nadie llega a ser una gran nación si no cuenta con personas individuales que la construyan y sumen sus fuerzas para lograrlo.

Ha sido muy gratificante para mí dedicar todo un año de trabajo a escribir este libro. No solo por revivir recuerdos, sino por todo lo que he ido aprendiendo en el camino. Solo me lamento de que la novela no tenga más promoción y pueda llegar a más lectores, porque creo que es un buen libro con muchísimo que aportar. Puede leerlo tanto un adolescente que vaya a hacer su primer viaje de estudios fuera de España como alguien que nunca haya salido de su ciudad. Muestro un Estados Unidos cotidiano, el que viven las personas de a pie, el que nunca sale en las noticias. El sentido del humor no falta aún en las situaciones más complicadas.

 

|> ¿Qué les dirías a nuestros alumnos con diversidad funcional? ¿les animarías a compartir su experiencia de vida?

Todos podemos aprender de todos. El recorrido vital de cada persona es valiosísimo. Todas las vidas son interesantes. A mí me encanta conocer cómo cada cual supera sus dificultades cotidianas, porque seguro que extraigo algo de ellas que me resultan útiles.

 

|> De tu experiencia en Manhattan y otros lugares de Estados Unidos y de tu convivencia con personas norteamericanas: ¿qué crees que deberíamos aprender de su cultura y costumbres? ¿alguna enseñanza especial para nuestro alumnado con diversidad funcional? ¿cuántas puertas se te han abierto, profesional y personalmente, cultivando tu pasión por el Inglés?

Antes ya he destacado algunos valores. Hablé de que creen en la capacidad de cada individuo y cómo aquella sociedad la valora. A la vez es una cultura de comunidad, en contra de lo que se cree en nuestro país. La comunidad, el sentido de comunidad es muy fuerte allí. Los pueblecitos se organizan teniendo esto como motor de sus esfuerzos. Por ejemplo, su radio llamada pública no está financiada por las arcas públicas, sino por los oyentes mediante suscripción. Frente a las emisoras comerciales está la radio pública, de mayor calidad, digamos, informativa, más neutral, y se sustenta por el pago de sus oyentes. Hay una red muy amplia de la radio pública en Estados Unidos y muchos servicios de los ciudadanos parten de ellos mismos para su comunidad. Se mima mucho el bien común porque este se hace concreto como parte de su ámbito.

En mi caso personal el inglés me ayuda cada día, porque manejo informaciones que vienen en lengua inglesa y en lo personal me dio acceso a un mundo, el angloparlante, que me ha enriquecido muchísimo. Les animo a no solo estudiar inglés, sino a practicarlo y hoy hay mil oportunidades a través de Internet para encontrar interlocutores en cualquier parte del mundo.

Con Nuria del Saz y su hermana

Con Nuria del Saz y su hermana

 

|> Sé que la tecnología o las posibilidades de Internet, son otras de tus pasiones y me gustaría que nuestros lectores puedan hacerse una idea de su potencial para una persona invidente como tú. En esta sociedad del conocimiento, de la inmediatez, del cambio…: ¿cómo te ayuda la tecnología en tu día a día, tanto a nivel profesional como personal? ¿nos puedes poner algunos ejemplos?

Hace veinte años, cuando Internet no estaba al alcance de todos, cuando quería escribir un artículo sobre algo, tenía que irme a una biblioteca, por supuesto acompañada por alguien, casi siempre mi hermana o mi novio. Ellos me leían lo que les pedía, yo los grababa para luego en casa seleccionar lo que me interesaba. No podía leer la prensa, y tenía que esperar días hasta que me llegaba por correo postal un libro hablado, un cassette grabado por un lector. Ahora, solo tengo que encender el ordenador o el smarphone y navegar, leer aquí y allí, comprobar y contrastar los datos, escribir… la diferencia es abismal. Internet es mi ventana al mundo.

 

|> Y ahora hablemos de tu profesión, tu otra gran pasión relacionada con la comunicación y tus estudios de periodismo, ¿sientes que sin el concurso de otras personas no podrías haber conseguido tus éxitos? ¿qué tipo de apoyos son los que más valoras? ¿cómo te sientes en nuestra actual sociedad del conocimiento y la comunicación?

En mi vida han sido clave dos factores, bueno, tres. Por un lado, mi familia, primero y principal. Una familia que me ha permitido crecer con autonomía, que me ha brindado sus apoyos cuando lo he necesitado y sigue haciéndolo. Otra pata de todo esto fue la ONCE, cuyos profesionales me dieron las herramientas para poder desenvolverme siendo una persona ciega y en tercer lugar, otros profesionales de la comunicación que supieron valorarme como periodista y que vieron más allá de mi ceguera y sus limitaciones me han llevado a donde estoy hoy.

Esta sociedad estará llena de defectos, que entre todos tenemos que enmendar, pero de haber nacido en la Edad Media todo habría sido más complicado ¿no? 🙂  Aprovechemos lo que el conocimiento y la comunicación nos ofrece, nos permite. Cada uno desde su responsabilidad individual que haga lo que esté en su mano para mejorarla.

 

|> En la conversación telefónica que hemos mantenido, he podido constatar lo orgullosa que te sientes de tus dos hijas y mencionabas ciertas dificultades encontradas como madre invidente que quiere apoyar el desarrollo de sus hijas de la forma más natural: ¿cómo has resuelto tareas tan simples como cuidar de tus hijas en el parque? ¿encuentras muchas barreras en el entorno para compartir con ellas tareas de la vida diaria? ¿qué echas en falta al respecto?

En el mundo de la discapacidad hay tantos frentes abiertos que no damos abasto 😉 Orgullosa y afortunada por tenerlas en mi vida, sin duda. Dificultades todas las que tienen los padres “normales” y unas cuantas más. La ceguera es una discapacidad que impone muchas limitaciones que vamos superando a fuerza de ganar autonomía personal, pero el entorno nos complica mucho las cosas. Por ejemplo, el simple hecho de llevarlas a un parque entraña muchos riesgos. Los parques no están pensados casi ni para los padres sin discapacidad, menos para nosotros. Están llenos de puertas sin vallas, los bancos quedan demasiado lejos de donde juegan los niños y no les puedes oír… La encrucijada de sacar a tu hijo al parque para que se desarrolle al aire libre y tomar algunos riesgos o quedarte en casa. Esa ayuda externa para un rato de parque es muy necesaria en las primeras etapas de vida y no existe de forma institucionalizada. A la hora de apoyarles en los deberes, visualmente no puedes hacerlo y necesitas que un vidente te eche una mano, y esto lo haces o bien valiéndote de tu red de apoyos familiares o pagando a alguien que te ayude. Creo que los padres ciegos deberíamos tener algún apoyo visual externo para no sobrecargar a nuestra familia extensa y ser más autónomos para ciertas tareas. En fin… la discapacidad en gran medida se supera con dinero.

 

|> Muchísimas gracias, Nuria, por haber atendido nuestra petición con tanta amabilidad y con tanta rapidez, nunca antes la tecnología hizo tan accesible la comunicación y la colaboración entre las personas. Un simple DM (mensaje directo) en Twitter fue suficiente para poner en marcha esta experiencia de aprendizaje de la que espero que todos aprendáis y disfrutéis tanto como lo he hecho yo.

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